¿Sabes por qué empresas tan reconocidas como Coca-Cola o Nike invierten esa millonada en publicidad?
Marcas que no tienen que hacer valer su producto porque ya tienen consolidada su autoridad.
Esas que podrían hacer un marketing con absoluto pasotismo o abandonarlo a su suerte, y dormir tan plácidamente…
Es por la repetición.
La mejor herramienta de persuasión que existe.
Porque no hay forma de vender más efectiva que permanecer continuamente en la cabeza de la gente.
Con un goteo constante de impactos publicitarios que haga que siempre te recuerden,
y si eres eficaz comunicando, tu público no podrá resistirse a la seducción, como si siguiera el contoneo de una danza de apareamiento.
Y, cuando alguien vaya a comprar, el cliente estará entregado ya.
Cualquier otra marca le parecerá de segunda y su cerebro no dudará.
Las marcas tan mundialmente conocidas han llegado hasta ahí y se mantienen donde están, en gran parte, porque generan un impacto constante en la mente de sus potenciales clientes.
Porque el contacto genera familiaridad,
la familiaridad da confianza
y se sabe que, a igualdad de condiciones, el cliente siempre elige al amigo.
Y, en desigualdad de condiciones, también.
Todo muy objetivo, vamos.
Por eso esas súper empresas tan reconocidas siguen manteniendo tal barbaridad de inversión en publicidad.
Porque saben que, cuando no están ahí de manera constante, sus ventas se desploman.
Que el roce hace el cariño, pero nada dura si no se le da mimo.
Y es que solo con el email marketing puedes mantenerte presente, vender de forma recurrente y seguir compitiendo sin hacer una inversión astronómica en publicidad.
Captando bien a tus potenciales clientes y llevándolos a tu correo.
Si tienes una lista de contactos y tus clientes te siguen, puedes provocar impactos constantes y generar familiaridad.
Y, si sabes comunicar, resultarás atractivo en vez de pesado, estarán pendientes de ti, y percibirán carisma y autoridad.
Puedes detener su atención y ahí estarán a solas contigo, no en una red social en la que dependes de que no te cambien el algoritmo,
y donde tienes que luchar contra el scroll de las superestrellas y los cachorritos.
No solo por una cuestión evidente de practicidad, sino por puro control de tu propiedad.
Porque así decides qué haces, cuándo y por qué en tu comunicación.
Para que tu venta sea efectiva y no tengas que basar la seguridad de tu empresa en algo que controlan otros.
Como si quienes deciden en redes sociales tuvieran el derecho y la inteligencia para jugar a ser tú.
O como si fueran a operar en función de tus intereses y no de los suyos, que nada tienen que ver contigo.
Si tienes su email, manejas la situación y estás en su casa, con intimidad y con toda su atención; así que ya solo depende de cómo te comuniques.
Y para eso estoy yo.
Otra cosa:
Supongo que sabes que, en ventas, el dinero está en el seguimiento, no en los contactos nuevos.
En circunstancias normales, es difícil cerrar una venta si partes de cero, aunque tu empresa sea la leche, vendas el mejor producto o servicio, tengas a tu abuela dándolo todo y tú seas muy bueno.
La gente normalmente necesita muchos estímulos y mucho contacto para convencerse, creer en ti, reconocer tu autoridad…
Entender que lo que tú ofreces es lo que desean y lo que les puede ayudar.
¿Sabes cuántos recursos dedica al seguimiento la mayoría de las empresas?
Un verdadero infierno.
¿A cuántos clientes llega un empleado bueno en un día?
¿Y en un año?
En una empresa mediana en España se dedican entre 3.000 y 20.000 horas de trabajo al año, a hacer seguimiento comercial de clientes.
Y, en una gran empresa, la cifra está entre 15.000 y más de 100.000 horas anuales.
¡Ya ves tú qué tontería!
El seguimiento es un agujero negro que se lo traga todo.
El más terrible y necesario succionador de dinero.
Ahora piensa:
¿qué pasaría si pudieras llegar a miles con una bala?
Pues esa es otra de las maravillas del email marketing…
Reduce al mínimo los recursos dedicados al seguimiento.
Y aumenta exponencialmente el contacto con tus clientes a un coste ridículo, para disparar las conversiones y aumentar drásticamente la recurrencia.
Porque vender a un nuevo cliente cuesta 8 veces más que vender a uno recurrente.
Así que, si quieres tener éxito, más vale que tus clientes sean recurrentes y no puntuales.
Porque, si no, vaya pasta te vas a dejar en publicidad.
De hecho, aumentar la recurrencia es la mejor estrategia de crecimiento de nuestro tiempo.
Es un invento brillante para disparar la estabilidad y la escalabilidad de una empresa.
Convierte a tu empresa en un negocio infinitamente más robusto y beneficioso.
Si tienes un negocio y quieres disparar su atracción, debes conseguir que la gente se enganche a lo que ofreces y no pueda parar de consumirlo.
Tienes que hacer que tu comunicación sea atractiva e interesante para que tus clientes la prioricen.
Porque, si la disfrutan, seguirán suscritos y no pararán de comprarte.
Y te recomendarán y saldrás en sus conversaciones, multiplicando las ventas de cualquier servicio o producto que tengas, y potenciando una barbaridad tu negocio y tu marca personal.
Preguntas frecuentes:
¿Cuánto vale?
Es un servicio a medida, así que tanto el diseño como el contenido dependen de lo que necesites. Pero, como mínimo, estaremos hablando de una investigación en profundidad + un email marketing semanal. Así que el servicio siempre costará a partir de 1.500 € + IVA al mes.
¿Es un poco caro, no crees? Solo son textos.
Según esa manera de valorar, un cuadro debería considerarse un trozo de tela manchada. Y creo que todos coincidiremos en que no es así.
Pues eso.
¿Bajará alguna vez?
No. No hago descuentos ni promociones, pero, con el tiempo, las tarifas siempre acabarán subiendo.
¿Cómo funciona esto? ¿Cuál es el proceso?
Cuando envíes tu solicitud, te mandaré un formulario y revisaré tu caso. En un plazo de 7 días recibirás una propuesta con lo que considere que debes hacer.
Si quieres continuar, el siguiente paso es ingresarme la mitad del presupuesto para reservar plaza y la otra mitad 3 días antes de empezar a trabajar.
Después nos reuniremos sin límite de tiempo y te haré unas preguntas para conocerte a ti, tu enfoque, tu negocio, tu mercado y tu competencia.
Entonces realizaré una investigación en profundidad y, en 3 semanas, cuando tenga toda la información necesaria, diseñaré una estrategia, y una vez le demos el visto bueno, escribiré los textos que necesites.
Después, te mandaré los textos en Word y PDF, y tendremos una reunión en la que te los presentaré y te los explicaré bien, para que todo sea claro, sencillo y útil, que es como debe ser.
¿Este servicio sirve para mi nicho, mi tipo de cliente y mi negocio?
Sirve para todo tipo de empresas y de modelos de negocio.
Ya sean pequeños negocios, medianas o grandes empresas.
Sirve si vendes productos y si vendes servicios.
Si vendes algo físico, algo muy racional o algo emocional.
Sirve si es presencial o si es online.
Si haces ventas únicas y si son recurrentes.
Sirve si vendes a argentinos, colombianos, mexicanos o españoles.
Siempre y cuando vendas a humanos, sirve.
¿Funciona?
Funciona una barbaridad. Muchísimo. Pero nada es infalible.
Si no obtuviéramos los resultados esperados, analizaríamos qué ha pasado, rediseñaría la estrategia, lo hablaríamos y escribiría textos nuevos.
Si no me gusta, ¿me devuelves el dinero?
No.
Tener una buena comunicación es inapelable si quieres que tu negocio funcione de verdad, pero todos sabemos que hay muchas más variables que pueden hacer que te vaya bien o mal.
Eso hace que este servicio no deba ser algo en lo que se devuelva el dinero.
¿Es subvencionable?
No.
¿Se puede pagar a plazos?
No.
La logística que me supone, para la demanda que hay, ha hecho que descarte este tipo de pagos.
¿Tan importante es la comunicación?
Las suposiciones que hay detrás de esa pregunta me ponen los pelos de punta.
